lunes, 13 de marzo de 2017
Pull-apart cinnamon bread
Hace mucho tiempo que quería preparar este pan dulce. Me llamaba la atención su presentación, tan diferente y atractiva, pero, realmente, me parecía que sería muy difícil de hacer. Nada más lejos de la realidad. De hecho, es superfácil.
Sí que os quería comentar, por si os animáis a hacerlo, que yo lo he hecho 2 veces. La primera, tal como dice la receta de Linda Lomelino, la hice con harina normal, 420 gr. El resultado fue espectacular. El pan tenía una esponjosidad increíble pero la masa me quedó un pelín blanda. La segunda vez, lo hice con harina de fuerza. Pero tengo que deciros que a la hora de comer, me gustó mas el primero, con harina normal. Lo que he pensado hacer, cuando haya una tercera vez, es poner 450 gr de harina normal en lugar de 420 gr.
Dicho esto, os voy a poner la receta que creo que os encantará.
Para la masa
25 gr de levadura fresca
250ml de leche
1 cucharadita de semillas de cardamomo machacadas
45 gr de azúcar
75 gr de mantequilla a temperatura ambiente
1/2 cucharadita de sal
420 gr de harina (450 gr)
Relleno de mantequilla
100 gr de mantequilla sin sal
90 gr de azúcar
1 cucharada de canela molida
Masa
1. Desmigamos la levadura en un recipiente amplio.
2. Ponemos la leche y el cardamomo en una cazuela y lo calentamos a 37ºC. Vertemos un poco del líquido sobre la levadura y la disolvemos. Luego añadimos el resto de la leche.
3. Incorporamos el azúcar y la mantequilla y mezclamos hasta obtener una masa homogénea. Añadimos la sal y la harina poco a poco y amasamos de 5 a 10 minutos hasta obtener una masa lisa.
4. Ponemos la masa en un bol y la tapamos con film. La dejamos levar 1 hora en un lugar cálido
Relleno
1. Derretimos la mantequilla en una cazuela. La dejamos borbotear a fuego medio hasta que esté dorada. La removemos de vez en cuando. Retiramos la cazuela del fuego y la dejamos enfriar. La mantequilla debe empezar a cuajar pero sin que esté dura.
2. Batimos la mantequilla junto con el azúcar y la canela en un bol hasta que quede cremosa.
Preparación
1. Untamos generosamente con mantequilla un molde de pan alargado.
2. Cuando la masa haya acabado de leudar, la volcamos sobre una encimera ligeramente enharinada. La extendemos en forma de rectángulo de unos 48 x30 cm, con los bordes lo más rectos posible.
3. Extendemos el relleno sobre la masa y cortamos 6 tiras de unos 8x30 cm. Apilamos las tiras unas sobre otras y cortamos seis trozos cuadrados, de modo que tendremos 6 pequeñas pilas de 6 cuadrados cada una. Colocamos las pilas muy juntas en el molde y separamos las capas un poco con los dedos. Tapamos el molde y dejamos leudar 45 minutos.
4. Precalentamos el horno a 175º y horneamos el pan en la parte inferior del horno durante 35-40 minutos. Después de 15 minutos comprobamos que no esté demasiado dorado. Si es así lo tapamos con papel de aluminio.
5. Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el molde.
domingo, 5 de marzo de 2017
Bizcocho de libra de queso crema
El hecho de añadir queso crema a la receta clásica del bizcocho, le aporta un sabor irresistible y diferente lo que lo convierte en uno de mis preferidos. Con las cantidades de esta receta te salen dos bizcochos, pero también puedes optar por un bundt grande. Lo único que tendrás que tener en cuenta es, a la hora de hornearlo, aumentar el tiempo de cocción en 5 minutos.
Yo, como podéis ver en la foto, hice dos porque quería regalar uno de ellos. Además, ya que enciendo el horno, pues dos mejor que uno, no?
Os pongo la receta:
Ingredientes:
360 gr de harina normal
2 cucharaditas de sal
350 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
230 gr de queso crema, a temperatura ambiente
500 gr de azúcar
6 huevos grandes
1 cucharadita de extracto de vainilla
Aceite para engrasar los moldes
Aunque parezcan grandes cantidades, los dos bizcochos que salen son de buen tamaño.
1.- Precalentamos el horno A 180ºC. Engrasamos los moldes con aceite o spray desmoldante. Mezclamos la harina y la sal en un cuenco.
2.- Con una batidora eléctrica a velocidad alta, batimos la mantequilla y el queso crema hasta que esté suave. Añadimos poco a poco el azúcar, batiendo hasta obtener una mezcla blanquecina y esponjosa, unos 5 minutos. Añadimos los huevos de 1 en 1, batiendo bien tras cada incorporación. Agregamos la vainilla. Bajamos la velocidad, añadimos la harina en 2 tandas y batimos solo hasta unirlos, sin sobrebatir.
3.- Dividimos la masa en los dos moldes preparados. Alisamos la superficie con una espátula. Horneamos los bizcochos hasta que estén dorados y el probador de pasteles salga limpio. Si la superficie se dora demasiado, lo cubrimos con papel aluminio. Los dejamos en el horno durante 70-80 minutos. Luego los pasamos a una rejilla enfriadora durante 10 minutos. Finalmente volteamos los bizcochos sobre la rejilla y los dejamos que se enfríen por completo.
lunes, 9 de enero de 2017
Angel food cake
Después de preparar crema catalana para una comida familiar, me he encontrado con una gran cantidad de claras en la nevera. Pensé en hacer unos macarons que siempre son muy bien recibidos pero al final me decanté por el angel food cake. Nunca lo había hecho y tenía verdadera curiosidad por saber si me saldría.
Cogí el libro de Martha Stewart y me puse manos a la obra. Para variarlo, y ya envalentonada, le eché una cucharada de pasta de fresa por lo que adquirió un sutil tono rosa y un sabor delicioso.
Estos pasteles son muy ligeros ya que no llevan mantequilla ni aceite. Para que crezcan, como tampoco llevan agentes leudantes, el merengue hay que batirlo muy bien. También es importante enfriar el pastel boca abajo para que no se hunda. Si no tenéis el molde adecuado con patitas, podéis hacerlo en uno de tubo sin engrasar previamente y para enfriarlo, apoyarlo sobre algo que se os ocurra.
Os pongo la receta, que es para 10 ó 12 raciones.
Ingredientes:
120 g de harina
300 g de azúcar
12 claras de huevo (unos 330 ml)
1 cucharadita de cremor tártaro
1/4 de cucharadita de sal
1 cucharada pasta de fresa de Home chef
Elaboración:
Precalentamos el horno a 170ºC. Pondremos la rejilla en el nivel más bajo.
Tamizamos la harina y reservamos.
Con una batidora eléctrica a velocidad media batimos las claras hasta que estén espumosas, alrededor de 1 minuto. Añadimos el cremor tártaro y la sal . Batimos hasta que se formen picos suaves. Unos 2 minutos y 1/2 . Añadimos poco a poco el azúcar y subimos la velocidad a media alta hasta que se formen picos firmes.
Espolvoreamos la harina poco a poco y vamos mezclando con las varillas. No hay que mezclar en exceso porque las claras se deshincharán. Añadimos la pasta de fresa y mezclamos.
Vertemos cuidadosamente en un molde de tubo de 25 cm. Deslizamos suavemente la espátula acodada por el centro de la masa para eliminar burbujas de aire grandes. (yo no lo hice y sí, me apareció alguna que otra gran burbuja).
Horneamos unos 40-45 minutos.
Retiramos el pastel del horno e invertimos el molde apoyándolo sobre sus patas o sobre una botella de cristal y dejamos enfriar por completo.
Mientras, puedes preparar el café.
Volteamos el molde de nuevo. Deslizamos un cuchillo por el borde del pastel para que se suelte y lo giramos sobre una bandeja de servir. El pastel se puede guardar a temperatura ambiente, envuelto en film transparente, máximo de 2 días.
Espero que os haya gustado la receta. Yo, como me quedó mejor de lo que esperaba, tengo planeado hacerlo de limón. Ya os contaré
jueves, 3 de noviembre de 2016
Rosquillas de naranja y caramelo
Estas rosquillas son una delicia y, además, muy rápidas de hacer. Las he hecho varias veces porque es una muy buena opción para una merienda. Apenas llevan mantequilla y los ingredientes son 100% naturales y de los que tenemos siempre en casa.
La receta la he sacado del libro "El rincón de los postres"
Ingredientes:
110 g de harina
70 g de azúcar
15 g de mantequilla
25 g de sirope de caramelo
70 ml de nata
1 huevo pequeño
1/3 de cucharadita de levadura química
ralladura de naranja
1 pizca de sal
Cobertura de chocolate:
15 g de chocolate con leche
1/2 de cucharada de sirope de caramelo
Preparación:
Precalentamos el horno a 180ºC
En un bol ponemos la harina, el azúcar, la pizca de sal y la levadura. Mezclamos y reservamos
En otro bol mezclamos la nata, el huevo, la mantequilla a temperatura ambiente y el sirope de caramelo.
Añadimos la ralladura de naranja y mezclamos ligeramente y, por último, incorporamos poco a poco la mezcla de harina. Batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.
Engrasamos un molde de rosquillas y repartimos la masa, llenando 2/3 partes de cada hueco.
Horneamos durante 10 minutos aproximadamente. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Mientras, preparamos la crema del chocolate para la decoración. Ponemos el chocolate y el sirope de caramelo al baño María y, con la ayuda de una cuchara hacemos líneas sobre las rosquillas. Dejamos reposar para que el chocolate se seque.
miércoles, 26 de octubre de 2016
Bundt cake de calabaza especiada
Sabéis que me encantan los bundt cake. Su presentación es impecable y, además, son de lo más versátil. Puedes hacerlos de montones de variedades. Yo nunca me canso de ellos y donde quiera que los lleve, causan expectación.
Os animo a que probéis a elaborar alguno. Después ya no lo dejaréis.
Se que los moldes de Nordic Ware son caros pero recordar que son una inversión y, si los cuidáis, son para toda la vida. Yo los voy comprando poco a poco. Suele caer alguno por Reyes, por mi cumple o, simplemente, cuando me apetece autoregalarme uno.
Esta receta que os traigo hoy es del libro de Bea Roque. Ya la he hecho varias veces pero no había durado para hacerle las fotos :)
Ingredientes:
250 g de mantequilla
250 g de azúcar moreno de caña
4 huevos de tamaño L
520 g de harina
4 cucharaditas de polvo de hornear
1 cucharadita de bicarbonato sódico
1 cucharadita de sal
1 cucharada de jengibre en polvo ( yo le puse una cucharadita)
2 cucharaditas de canela en polvo
1 cucharadita de nuez moscada en polvo
250 g de buttermilk
330 g de puré de calabaza
Si no tienes buttermilk en casa puedes prepararlo utilizando 250 ml de leche entera y añadirle una cucharada de zumo de limón o vinagre. Déjalo reposar 10 minutos y ya puedes usarlo.
El puré de calabaza lo puedes hacer asando o cociendo la calabaza. Yo la cocí y luego la trituré. Tienes que dejarla que escurra el agua por lo que sería bueno que la prepararas con antelación, incluso el día anterior.
Preparación:
Precalentamos el horno a 175ºC.
Engrasamos un molde Bundt de 25 cm con mantequilla o espray desmoldante.
Tamizamos la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato sódico, la sal, el jengibre, la canela, la nuez moscada y reservamos.
Batimos la mantequilla y el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa.
Añadimos los huevos uno a uno ligeramente batidos y batimos a velocidad baja. No añadimos el siguiente hasta que el anterior esté integrado. Vertemos un tercio de la harina y batimos hasta que todo esté integrado.
Añadimos la mitad del buttermilk y continuamos alternándolo con la harina hasta terminar.
Con la velocidad al mínimo, añadir el puré de calabaza y batir bien. Vertemos esta mezcla en el molde y le damos un ligero golpecito para asegurarnos que la masa ha entrado en todos los recovecos. Alisamos la superficie.
Horneamos entre 50 y 55 minutos, o hasta que al pincharlo con una brocheta, ésta salga limpia.
Sacamos del horno y dejamos reposar el molde durante 10 minutos sobre una rejilla. Pasado ese tiempo, lo desmoldamos boca abajo y lo dejamos enfriar totalmente en la rejilla.
Lo servimos espolvoreado con azúcar glas
miércoles, 12 de octubre de 2016
Muffins de limón y semillas de amapola
Tengo que deciros que esta receta es fantástica por la rapidez con que se prepara y, por supuesto, por la esponjosidad de su miga.
Estaba pensando en preparar algo rico para la merienda pero tampoco me quería liar mucho así que me puse a rebuscar entre mis libros de recetas y di con ésta. Además utiliza ingredientes que se tienen siempre. Bueno, o casi.
Os pongo la receta:
Ingredientes:
260 g de harina común
2 cucharaditas de levadura química
1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico
1/4 de cucharadita de sal
2 cucharadas de semillas de amapola
125 g de azúcar normal
la ralladura de dos limones
2 huevos medianos
180 ml de yogurt griego (yo, como no tenía, le puse nata fresca y el resultado maravilloso)
120 g de aceite de oliva suave
3 cucharadas de zumo de limón
Precalentamos el horno a 190ºC
Preparamos una bandeja de muffins con las cápsulas de hornear
En un bol mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato sódico, la sal y las semillas de amapola. Reservamos
En otro bol ponemos el azúcar y la ralladura de limón y batimos hasta que el azúcar quede húmedo. Añadimos los huevos, el yogurt (la nata, en mi caso), el aceite y el zumo y mezclamos hasta que quede homogéneo.
Con una espátula, añadimos la mezcla líquida al bol en el que teníamos la harina y mezclamos solo hasta que se integren. No mezclar demasiado pues los muffins nos quedarían correosos y con agujeros.
Rellenamos las cápsulas con una cuchara de helado y los ponemos en el horno precalentado durante 16-18 minutos. Luego los dejamos enfriar 5 minutos y los sacamos de la bandeja para que no se humedezcan. Los ponemos a enfriar en una rejilla.
Total, que los podemos tener preparados en 1/2 hora. Tibios están deliciosos y las semillas de amapola le dan un punto de lo más crujiente así que no hay excusa para no poneros manos a la obra.
martes, 4 de octubre de 2016
Whoopies de Terciopelo rojo
Me encanta leer y releer mis libros de recetas. Sus preciosas fotografías hacen que te apetezca hacer todos y cada uno de los postres que aparecen en ellos pero, claro, eso no puede ser, así que, a veces, me resulta difícil decidirme por uno u otro.
Esta receta la he sacado del libro de Alma Obregón. De pronto me apeteció probar estos whoopies y me puse manos a la obra.
Ingredientes:
100 g de mantequilla
160 g de azúcar integral de caña
1 huevo
100 ml de leche
1/2 cuacharadita de zumo de limón
1 cucharadita de extracto de vainilla
280 g de harina
2 cucharadas de cacao
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
1 cucharadita de vinagre
colorante extra rojo en pasta
Para el relleno:
125 g de queso crema
300 g de azúcar glas
125 g de mantequilla a temperatura ambiente
Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos dos bandejas de horno con papel vegetal
En un vaso, mezclamos la leche con el zumo de limón y reservamos. Tamizamos la harina con el cacao y reservamos. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla se aclare y sea cremosa. Incorporamos el huevo y la vainilla y batimos de nuevo. Bajamos la velocidad de la batidora y añadimos la mezcla de harina, alternándola con la leche. Finalmente, mezclamos el bicarbonato con el vinagre y echamos esta mezcla burbujeante sobre la masa y removemos bien. Teñimos la masa con el colorante rojo. Repartimos porciones de masa, unas dos cucharadas, bien espaciadas en las bandejas.
Horneamos 12 minutos o hasta que los bizcochos hayan subido y se noten esponjosos al tacto. Los dejamos templar en la bandeja y, después, que se enfríen por completo en una rejilla.
Mientras se enfrían, preparamos el relleno. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integre. Una vez que la mezcla es blanca y esponjosa, añadimos el queso y batimos, aumentando la velocidad hasta que la mezcla sea homogénea y cremosa. Usamos la manga con boquilla de estrella para rellenar las dos mitades.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)