lunes, 5 de abril de 2021

Pan de Dios

 


Estos bollos son típicos de Portugal y, además de estar riquísimos, son preciosos. Si queréis sorprender a alguien no dudéis en prepararlos.

La receta que os traigo hoy es del libro "velocidad cuchara" y aunque en él lo preparan con Thermomix, yo usé la amasadora.

Ingredientes:

Para los bollos

170 g de leche entera o semidesnatada tibia

2 huevos M

120 g de azúcar

12 g de levadura fresca o 4 g de deshidratada

500 g de harina de fuerza

1 pizca de sal

100 g de mantequilla a temperatura ambiente

Para la cobertura

1 huevo

85 g de azúcar

85 g de coco rallado

Además

1 huevo batido para pincelar

Azúcar glas para decorar

Elaboración

Ponemos en la amasadora la leche tibia, los huevos, el azúcar y la levadura de panadería. Amasamos hasta mezclar.

Agregamos la harina y la pizca de sal y amasamos con el gancho hasta que esté bien integrado. Vamos añadiendo la mantequilla poco a poco hasta que quede totalmente integrada en la masa. Dejamos leudar la masa durante una hora libre de corrientes.

En cuanto la masa haya crecido, amasamos un poco para quitarle el gas, la vertemos en una superficie enharinada y formamos bolitas de unos 80 gramos. Las colocamos en una fuente de horno y las dejamos crecer durante 1 hora.

Pincelamos con huevo cada bollito. Por otra parte mezclamos los ingredientes de la cobertura y lo repartimos sobre cada bolita. Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y horneamos entre 15 y 18 minutos o hasta que estén doradas.

Dejamos enfriar en una rejilla y espolvoreamos con azúcar glas.




Nota: Yo preparé la masa por la tarde y la dejé levando toda la noche en la nevera. Al día siguiente por la mañana la dejé atemperar durante una hora y después formé las bolas y continué con la receta. Me parece una buena opción si no tienes mucho tiempo.



viernes, 2 de agosto de 2019

Pastel de ricota


Últimamente me estoy aficionando a poner ingredientes más saludables en mis preparaciones. Estoy sustituyendo, en la medida de lo posible, la mantequilla por el aceite de oliva virgen extra y, contrariamente a lo que pensaba, no le quita sabor a los otros ingredientes. Estoy utilizando arbequina 100%. También en este bizcocho se sustituye la mantequilla por queso ricotta y la esponjosidad de la miga es espectacular. Por eso os animo a que probéis estos cambios.

La receta que os traigo hoy es del blog "Tavolartegusto"  que sigo y que me encanta

Aquí os dejo el enlace por si os interesa: Tavolartegusto

Ingredientes

Para un molde de 22 cm

200 g de harina
200 g de ricotta fresca
2 huevos grandes (Ta)
160 g de azúcar
50 g de aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas de leche (Ta)
ralladura de 1 limón grande
ralladura de una naranja grande
1 vaina de vainilla
15 g de levadura de repostería
1 cucharada de azúcar glas

Antes que nada, alrededor de 1/2 hora antes de preparar el pastel, sacamos la ricotta de la nevera, la pesamos y mezclamos bien con una cuchara de madera hasta obtener una crema. La dejamos a temperatura ambiente.

Rallamos la cáscara de naranja y de limón y la ponemos en un recipiente. Añadimos los huevos y el azúcar y batimos durante 3 minutos hasta obtener una masa muy ligera y esponjosa.

Añadimos el aceite a la mezcla en hilo y seguimos batiendo durante 1 minuto. La masa será más líquida pero aún con cuerpo y densa. Agregamos una cucharada de harina y mezclamos bien. Si usamos una amasadora batiremos a velocidad media para incorporar bien la harina.

Añadimos la ricotta mezclando a velocidad media durante 1 minuto. En este momento añadimos el resto de la harina tamizada con la levadura de un solo golpe, seguimos mezclando y añadimos las dos cucharadas de leche. Mezclamos durante 1 minuto más. 

Pasamos la mezcla a un molde engrasado con mantequilla y enharinado y lo metemos al horno precalentado a 180º durante 30 minutos aproximadamente.
Después de comprobar que está bien cocida la sacamos del horno y la dejamos enfriar durante 10 minutos antes de desmoldarla. Luego la dejamos enfriar otros 20 minutos. Le añadimos la cucharada de azúcar glas por encima y ya podemos degustarla.

La ricotta crea una especie de costra en el pastel por eso debéis vigilar que no se os pase.




 

miércoles, 10 de julio de 2019

Flan Pâtissier





La receta de hoy es muy resultona para lo fácil que es de hacer. Hacía tiempo que quería prepararla pero cada vez que me ponía a ello, eran tantas las recetas que circulan por la red que no me acababa de decidir. Así que busqué en mis innumerables libros de repostería y me decidí por la del libro de Ladurée, aunque con alguna pequeña modificación.

Esta tarta de flan en realidad es la combinación de una masa quebrada y una crema pastelera que se hornea. Algunos pasteleros utilizan hojaldre para la base. Eso va en gustos. A mi me encanta la masa quebrada y esta receta queda muy bien.

Pasta quebrada

250 g de harina de repostería
125 g de mantequilla muy fría
1 pizca de sal
25 g de azúcar
4 cucharadas de agua fría
2 yemas de huevo

Tamizamos la harina sobre un cuenco grande. Añadimos la mantequilla cortada en trozos muy pequeños. Trabajamos esta mezcla con las manos hasta que adquiera una consistencia arenosa. Añadimos el azúcar y  la sal y mezclamos ligeramente.

Añadimos las yemas y el agua. Yo, en principio, añadí 3 cucharadas de agua pero luego tuve que añadir la cuarta. Mezclamos bien hasta que la masa esté homogénea y se mantenga unida pero no la trabajamos en exceso.

Formamos un disco con la masa en un papel de film y la ponemos en la nevera al menos 1 hora. (Yo la estiré bastante en forma de círculo antes de meterla en la nevera para que luego no me costara tanto darle forma).

Relleno de flan

2 vainas de vainilla 
500 ml de leche entera
325 ml de nata líquida
2 huevos y 3 yemas
210 g de azúcar
75 g de almidón de maíz
25 g de mantequilla

Con un cuchillo afilado, cortamos las vainas de vainilla por la mitad a lo largo. Rascamos el interior con la punta para retirar las semillas. Vertemos la leche y la nata en un cazo con las semillas y la vaina de vainilla. Llevamos a ebullición. Retiramos del fuego y tapamos. Quitamos las vainas.
En un cuenco grande batimos los huevos, las yemas y el azúcar hasta que la mezcla adquiera un tono claro. Añadimos el almidón de maíz. Mezclamos. Echamos un poco de la mezcla de leche en el cuenco para templar las yemas y que no cuajen. Mezclamos bien y añadimos el resto de la leche. Volvemos a mezclar y volcamos todo en la cacerola donde habíamos calentado la leche. Llevamos a ebullición a fuego medio bajo sin dejar de remover con las varillas para que no forme grumos. Retiramos las natillas del fuego y las vertemos en un cuenco grande. Esperamos unos minutos y añadimos la mantequilla. Ello le dará una consistencia sedosa. Ponemos un papel de film pegado a la crema para que no haga costra y dejamos que se enfríe completamente.

Mientras se enfría la crema (unas 4 horas) sacamos la masa de la nevera, forramos un molde de 20 cm con ella después de haberle puesto mantequilla para desmoldar con facilidad y la metemos en el congelador. La dejamos hasta que se enfríe la crema.

Calentamos el horno a 200ºC

Echamos la crema en el molde, bajamos el horno a 175º y metemos la tarta durante 90 minutos. Cuando le falten 15 minutos la podemos cubrir con papel de aluminio para que no se tueste mucho la superficie, pero eso va en gustos. He visto esta tarta completamente tostada por la superficie y también resulta muy atractiva.

Una vez hecha, la sacamos del horno, la ponemos a enfriar en una rejilla y cuando esté bien fría la desmoldamos. La tarta está mejor de un día para otro. La ponemos en la nevera cubierta con papel de film.

Espero que os guste.









martes, 19 de marzo de 2019

Lenguas de suegra


Siempre me ha atraído preparar pastas, galletas y cualquier tipo de dulce que te puedas tomar en una merienda sin abusar de la cantidad. Como estas pastas que os traigo hoy. Se llaman lenguas de suegra por el relleno de mermelada de naranja amarga que llevan. Pero no os dejéis llevar por eso. Son fantásticas porque el amargor de la mermelada, que no es tanto, contrasta con lo dulce de la masa y crea una combinación deliciosa. Además son muy rápidas de hacer porque la masa no requiere mucho enfriamiento.

Los ingredientes tampoco son muchos y si no te gusta la mermelada de naranja puedes ponerle otra de tu gusto.




Ingredientes

250 g de harina
100 g de azúcar blanquilla
100 g de mantequilla
2 yemas de huevo
mermelada de naranja amarga, limón o lima
azúcar glas para espolvorear


Precalentamos el horno a 180 ºC

Ponemos la harina, el azúcar y la mantequilla en dados en el robot de cocina o amasadora. Batimos hasta mezclar bien. A continuación añadimos las yemas de huevo y un chorrito de agua, solo para ligar la masa.

Retiramos la masa, aplanamos y envolvemos en papel de film y la ponemos en el frigorífico unos 30 minutos.

Enharinamos la encimera y extendemos dejando un grosor de unos 5 mm. Cortamos piezas con un cortador ovalado de unos 9 x 7 cm. Trasladamos los óvalos a una placa de horno y disponemos una pequeña cantidad de mermelada de naranja en el centro. Doblamos hacia dentro los extremos largos y los unimos para cubrir la mermelada.

Introducimos las lenguas en el horno precalentado y las horneamos durante 15 minutos aproximadamente. Cuando se hayan dorado, las pasamos a una rejilla para que se enfríen. Las espolvoreamos con azúcar glas cuando estén frías.

Espero que las preparéis y os gusten tanto como a mí.

jueves, 7 de febrero de 2019

Madeleins de lima y aceite de oliva



Esta semana una amiga regaló a mi hija unas preciosas limas y yo me pregunté qué podía preparar con ellas. Dado que el tiempo que tenemos es brillante como pleno verano, me decidí por estas deliciosas madeleins.

La verdad es que se nota que las limas no son compradas en el supermercado. Su olor es fresco y perfumado y, desde luego, ese es el sabor que tienen estos pequeños dulces. Sabor a verano. Además, para rematar lo mediterráneo, las he hecho con aceite de oliva virgen extra y si os preguntáis si estaban fuertes, ya os digo que, contrariamente a lo que yo esperaba, no. El sabor suave me sorprendió. Nada de mantequilla en esta preparación. Así que no hay excusa para darse un buen gustazo.

La lima se la he añadido a la masa y después de hornearlas las he bañado en una glasa que he secado al horno para que estuvieran más crujientes. El resultado...¡Preguntárselo a mis compañeras de trabajo! :)





Ingredientes

Para las magdalenas

3 huevos
250 g de azúcar
250 g de harina floja
12 g de levadura
170 g de leche
60 ml de zumo de lima
150 g de aceite de oliva virgen extra
ralladura de lima

Para la glasa

60 ml de zumo de lima
200 g de azúcar glas

1- Empezamos batiendo los huevos con el azúcar hasta que la masa blanquee totalmente y triplique su volumen. Añadimos el aceite poco a poco y seguimos batiendo. Agregamos los huevos a media velocidad.

2 - Seguimos con la leche y el zumo de lima, añadimos la harina tamizada junto con el impulsor y finalizamos con la ralladura de lima. Mezclamos. 

3 - Dejamos reposar 12 horas (dejarla toda la noche en la nevera)

4 - Al día siguiente, batimos ligeramente para quitar el gas y echamos la masa  en los moldes de madeleins poniendo poca cantidad para que al subir no pierdan la forma.

5 - Horneamos a 180º C durante unos 10 minutos. 

6 - Una vez frías preparamos la glasa mezclando ambos ingredientes y glaseamos las madeleins. Las metemos en el horno tibio para que se sequen y queden crujientes.

7 - A comer!













sábado, 2 de febrero de 2019

Pastel de limón y cardamomo



Estamos en época de cítricos y creo que una buena manera de  aprovecharlos es elaborando postres con este ingrediente. El cardamomo junto con el limón le dan a este pastel un toque diferente que os gustará.

Ingredientes

3 huevos medianos
220 gr de azúcar glas
Zumo de 2 limones
Ralladura de 1 limón
280 g de nata 35% M.G.
125 g de aceite suave
300 g de harina
12 g de levadura de repostería
Una pizca de sal
1 cucharadita de semillas de cardamomo molidas

Decoración

100 g de azúcar glas
1 limón cortado en rodajas

Azúcar glas para decorar


Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Agregamos, sin dejar de batir, el zumo y la ralladura de limón, la nata y el aceite en hilo. 

Incorporamos, por último, la harina tamizada con la levadura y la sal, y las semillas molidas de cardamomo.

Precalentamos el horno a 180ºC. Vertemos la preparación del pastel en el molde (de 20 cm) y horneamos 45 minutos, o hasta comprobar que está cocido. Retiramos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Para la decoración, colocamos el azúcar en un cazo a fuego medio y disponemos sobre él las rodajas de limón. Dejamos caramelizar unos 5 minutos.

Servimos el pastel decorado con el limón caramelizado y espolvoreado con azúcar glas.

Como vereis, se me tostó un poco porque puse el aire en el horno mientras se cocía, tal como decía la receta. Es evidente que la próxima vez no lo pondré :) 

La receta es del libro de Aliter Dulcia



miércoles, 28 de noviembre de 2018

Galletas linzer



Se acerca la Navidad y unas galletas típicas de estos días y muy fáciles de hacer son las galletas linzer. Son unas galletas muy bonitas y, además, están riquísimas ya que entre sus ingredientes está la harina de almendras y la mantequilla. Si lo juntamos a la mermelada de frambuesas el resultado está servido.

Os pongo la receta para que no tengáis excusa  ni pereza a la hora de hacerlas.

Ingredientes

250 gr de mantequilla fría, cortada en trocitos
250 gr de azúcar blanco
1 huevo
400 gr de harina
100 gr de almendras molidas
1 cucharadita de extracto de vainilla
mermelada de frambuesa
azúcar glas

Elaboración

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla sea muy cremosa y pálida. Incorporamos el huevo y la vainilla y batimos de nuevo.

Tamizamos la harina con la almendra molida y la añadimos al bol de la mantequilla, batiendo a la velocidad mínima. Hacemos una bola y refrigeramos durante 15 minutos.

Estiramos la masa entre dos papeles de horno. Refrigeramos durante otros 15 minutos. A continuación la cortamos. Primero cortamos el círculo usando un cortador rizado; después, a la mitad de las galletas le quitamos el centro con un cortador pequeño que sea de nuestro gusto.

Precalentamos el horno a 180ºC. Una vez cortadas las galletas y puestas en una bandeja de horno las refrigeramos durante 30 minutos. A continuación las horneamos 10 o 12 minutos o hasta que los bordes empiecen a dorarse.

Después de hornear las dejamos enfriar en la bandeja hasta que estén templadas ( si las manipulamos calientes se rompen) y después por completo en una rejilla.

Una vez frías, ponemos una cucharadita de mermelada de frambuesa sobre una de las mitades y la cerramos con la otra pero antes cubriremos esta mitad con azúcar glas.




La receta es de Alma Obregón